El comienzo
Sucedió una noche de luna rosada.
Después de un largo café en un lugar recoleto iluminado con el suave resplandor de lamparillas de libélulas salimos en busca de la caricia del mar, pero llovía tanto que nos quedamos esperando a que pasase el aguacero bajo unos arcos. Y entonces me arrastraste dulcemente hasta ti y ocurrió el beso, sujetos los paraguas con tus manos sobre mi espalda enlazada por tus brazos. Y allí nos quedamos en un espacio sin tiempo, inmóvil todo cuanto nos rodeaba, ignorado el mundo más allá de los límites de nuestra piel.
Enamorarse es volver siempre a lo mejor de nosotros mismos.
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¡¡Toma ya!! y mientras gonza oliendo mierda de vaca.
yo lo hubiera escrito de otra forma…
valla este Rafa de deve ser una joya, pues kedate con la vacas tambien !!!
libertario, si te gustan las joyas te remito a tu blog.
el primer parrafo me agoto el resuello
Noraboa!