Los abedules se mueven con la brisa y sus pequeñas hojas originan destellos bajo el sol. Es por la tarde, la hora del café. Los escaparates del otro lado de la calle muestran rótulos de rebajas o liquidaciones en letras enormes sobre colores vivos. Y la casa permanece fresca, en ligera penumbra, los visillos con mordiscos violentos de luz.
El gato y yo nos sentimos perezosos y alegres, a veces dormitamos deliciosamente entre la calma y el desorden consentido. Los cuadernos en blanco a mi disposición, los libros que leer, los lienzos que pintar, la cama por hacer. No hay prisa, nada importa; es verano y la hora del silencio.
Pero más tarde sonará el teléfono y romperá este hechizo para devolverme al mundo de los otros.
Mamá se recupera bien tras la operación. Dentro de unos días podré ver a J. después de hace seis meses. P. me cuenta que ha estado en Nueva Zelanda por trabajo y que a U. le queda un mes para salir de cuentas. M. proyecta un viaje a Roma.
Y yo, mañana, me marcho a ver el mar.
Douce France
Dedicado a mis grandes amigos y a mis alumnos de francés, con cariño
Siempre comienzo a viajar antes de partir. El viaje empieza en la imaginación, en las lecturas, en las guías, en el corazón, en la ilusión. No sólo supone el origen, el trayecto, el destino, sino un antes y un después, por eso es posible alargarlo a voluntad, por eso es subjetivo, inédito, irrepetible, único como una vida.
La primera semana de agosto me voy al sur de Francia con unos amigos. Compartiremos charla, comida, hotel, camaradería, entusiasmo, sensaciones ante la novedad. Nos alojaremos en Carcassonne, capital de la provincia de Aude, sita en la región Languedoc-Roussillon. No menos interesante sería dejar paso a la improvisación. Se me ocurre que podríamos acercarnos, entre otros sitios, a Sète, a los pies del Mediterráneo.
Francia es un país que me gusta mucho. He conocido Paris y la región Midi-Pyrenées. He estado ya otra vez en Carcassonne. Nunca me importa volver. A menudo me duele cómo juzgamos a nuestros vecinos desde aquí; creo que la inquina se origina, en muchas ocasiones, por desconocimiento. Alguna gente se siente molesta por la evidencia de que en Francia se hable en francés; ¡tamaña estupidez!
Francia es un país extenso y variado. El país del gótico, de las bastidas, de los enclaves cátaros, del barroco más dorado y rimbombante, del impresionismo y del fauvismo, de la Belle Époque, de las grandes planicies sembradas de girasoles y lavanda…
Francia me ha resultado desde siempre un país familiar. Quizás en otra vida…

