Metamorfosis

para E., con cariño

He pasado algunos días con fiebre, dolor muscular y malestar abdominal. Apenas he podido descansar, pues la fiebre y el malestar me mantenían intranquila y a veces tiritando. El sólo hecho de ver comida a mi alrededor me producía náuseas, así que estuve manteniéndome a base naranjas, té y bebidas de cola, lo que me pareció que mejor podía tolerar mi estómago.

La fiebre cesó hace dos días, lo cual me hizo sentir alivio a la vez que un profundo cansancio que subsané durmiendo más de lo normal para compensar las horas pasadas de noches de insomnio y pesadillas.

Los últimos días me siento tan bien que mi estado supone, en cierto modo, un renacimiento. O quizás podría llamarlo trasformación o metamorfosis. Después de tanta fiebre conviene purificarse, alcanzar la catarsis, vaciarse de toxinas, cambiar de piel. Mi llegada al estado de mejoría fue acompañado, no sé si inconscientemente, por un baño caliente, largo y perfumado, y por un cambio de toda la lencería, tanto de mi ropa como de la de mi cama, incluidas las mantas. Despertar al día siguiente entre el olor dulzón a jabón de mi cama, desperezarme, abrir un hueco entre la tela y salir, fue como la aparición de una mariposa tras franquear su crisálida después del periodo larvario, preparada para desplegar las alas y echarse a volar.

animacion-mariposa

Anuncios
Published in: on marzo 3, 2009 at 7:28 am  Comments (2)