Escrito el 23/05/12

Anoche dormí mucho. Tenía mucho sueño antes de irme a la cama, aunque no era tan tarde como otros días. Y hoy me he levantado bastante cansada también. Ahora mismo apenas falta un cuarto de hora para entrar al trabajo y sin embargo mis ojos me piden dormir la siesta. Supongo que estos cambios tan bruscos de tiempo -diferencias de 10 grados en alza o en baja- me desestabilizan notablemente. Hoy luce el sol, mientras que ayer estuvo tan nublado que parecía que que el cielo pesaba sobre la ciudad. El bochorno dificultaba los pasos como si el aire fuese tan denso que hubiese que empujarlo con fuerza. Al regresar a casa había una luz extrañísima en la calle, mezcla de crepúsculo y tormenta. El cielo encendido y, sobre las casas, un magnífico y estilizado arco iris. Antes de encender la lámpara, dejé el salón sumergido unos instantes bajo la luz violeta que entraba por el jardín. Parecía que sólo hablase el viento, por momentos como con violencia irritante.

Vuelan mariposas claras sobre los raíles. Poco falta ya para el final de curso.

Anoche soñé que todavía me faltaba mucho para ser licenciada -lo soy desde 1998-. Recorría los pasillos de una facultad ficticia y me quejaba de los resultados que había obtenido en la asignatura de Lengua. Los sueños son extraños. Un aviso anuncia que se desconvoca la huelga de trenes.

He creado recientemente otro espacio donde iré exponiendo imágenes sobre piezas que he elaborado. Como algunas personas me han demostrado su interés por conocerlas o tener acceso a ellas, me he decidido a crear la página http://corences.blogspot.com.es/. Le he puesto por título Cor encès, por una parte en homenaje a una serie de piezas montadas con corazones y por otra, dedicada a Esplugues, donde aprendí a hacerlas y donde recomenzó mi vida hace tres años y medio, y por extensión a Barcelona y Cataluña, pues ya he adoptado su idioma como una forma más de expresión y de cultura.

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Published in: on junio 3, 2012 at 11:14 am  Comments (1)